PERSONALIDAD y EMOCIONES
(Capitulo 4: Comportamiento Organizacional de Stephen P. Roobbins (2004)

¿QUÉ ES LA PERSONALIDAD? Existe un sin número de definiciones de personalidad, Robbins (2004) la define como un  “concepto dinámico que describe el crecimiento y desarrollo del sistema psicológico completo de una persona”, así mismo dice que es “la suma total de las formas en que un individuo reacciona y se relaciona con los demás”. Por otro lado, hace más de 65 años Gordon Allport la definió como aquella “organización dinámica en el interior del individuo de aquellos sistemas psicofísicos que determinan sus ajustes peculiares al entorno”. La personalidad arroja lineamientos generales que sirven para mejorar el desempeño laboral. Como tal, puede ayudar a mejorar las decisiones de contrataciones, transferencias y ascensos.

DETERMINANTES DE LA PERSONALIDAD: La personalidad del adulto está compuesta por factores hereditarios, ambientales y por las condiciones situacionales.
Factores Hereditarios (herencia): La teoría hereditaria afirma que la explicación definitiva de la personalidad del individuo se encuentra en la estructura molecular de los genes situados en los cromosomas. La herencia comprende aquellos factores que están determinados en la concepción. Existen algunos rasgos de personalidad que estarían incorporados en el mismo código genético que influye en factores como: La estatura, el color del pelo, belleza del rostro, sexo, temperamento, composición muscular y reflejos, energía y ritmos biológicos, son características que se piensa  que tienen una influencia completa o sustancial de los padres; es decir, por la composición biológica, fisiológica y psicológica de ellos.
Ambientales: La personalidad viene determinada por diversos factores ambientales que juegan un papel sustancial en el moldeamiento de nuestra personalidad, tales como: En la cultura que crecemos, nuestros primeros condicionamientos, las normas de nuestra familia, amigos y grupos sociales y otras influencias que experimentamos.  Por ejemplo, la cultura establece las normas, actitudes y valores que se transmiten de generación en generación y que crean uniformidades.
Situación: Este factor influye en el efecto que tienen la herencia y el ambiente en la personalidad. La personalidad de un individuo es en general estable y congruente, pero cambia con las situaciones. Siendo ciertas situaciones más relevantes que otras para influir en la personalidad. Algunas situaciones (la iglesia, una entrevista de empleo) restringen muchas conductas, mientras que otras lo hacen relativamente poco, como una reunión familiar en un parque público.
RASGOS DE PERSONALIDAD: Se denomina rasgo de personalidad cuando se presentan  en el individuo ciertas características duraderas que describieren el comportamiento de un individuo tales como: La cautela, agresividad, sumisión, desidia, ambición, lealtad y timidez. . Cuanto más constante sea una característica y más a menudo se presente en situaciones diversas, más importante es como rasgo que describe al individuo.  De acuerdo a varios estudios se han identificados 16 rasgos primarios u originales  donde los mismos son  de origen estable y continuo de la conducta, al grado de que permiten pronosticar cómo se conducirá una persona en determinado contexto ponderando las características de acuerdo con su relevancia para el caso. (figura 1)

 Figura 1. 16 rasgos primarios


INDICADOR DE TIPOS DE MYERS-BRIGGS (ITMB). Se trata de un examen de personalidad con 100 preguntas sobre cómo se siente y actúa la gente en determinadas situaciones. A partir de las respuestas que dan los individuos al examen, se clasifican como extrovertidos o introvertidos (E o I), sensoriales o intuitivos (S o N), de racionales o emocionales (T o F) y perceptivos o calificadores (P o J). Luego, estas clasificaciones se combinan en 16 tipos de personalidad (que son distintos que los 16 rasgos primarios mencionados anteriormente). Ejemplos:
Los INTJ son visionarios. Se caracterizan por ser escépticos, críticos, independientes, determinados y a veces testarudos.
Los ESTJ son organizadores. Son realistas, lógicos, analíticos y decididos y tienen dotes naturales para los negocios o la mecánica. Les gusta organizar y dirigir actividades.
Los ENTP son conceptualistas. Son innovadores, individualistas, versátiles y se sienten atraídos por ideas emprendedoras. Son personas ingeniosas para resolver los problemas pero pueden descuidar las tareas rutinarias.

MODELO DE LOS CINCO GRANDES: Según estudios se dice que existen 5  dimensiones fundamentales que son la base de las demás y que abarcan la mayoría de las variaciones importantes de la personalidad humana. Los cinco grandes factores son:
Extroversión: Comprende el grado de comodidad en las relaciones con las personas. Los extrovertidos son: gregarios, afirmativos y sociables y los introvertidos son: reservados, tímidos y apacibles.
Conformidad. Se refiere a la propensión del individuo a plegarse a los demás tales como: cooperadoras, afectuosas y confiadas.
Escrupulosidad. Es una medida de la confiabilidad. Una persona muy escrupulosa es: responsable, organizada, confiable y persistente.
Estabilidad emocional. Atañe a la capacidad de una persona de soportar las tensiones, las cuales son: calmadas, confiadas y seguras.
Apertura a la experiencia. Concierne a la gama de intereses  personales y el encanto de lo novedoso siendo creativas, curiosas y poseen sensibilidad artística.

PRINCIPALES ATRIBUTOS DE LA PERSONALIDAD QUE INFLUYEN EN EL COMPORTAMIENTO ORGANIZACIONAL:

·         Locus de control.
·         El Maquiavelismo.
·         Autoestima.
·         Supervisión personal.
·         Propensión a correr riesgos.
·         Personalidad Tipo A.

Locus De Control: Grado al que los individuos creen que son amos de su destino. Los individuos de la primera clase, los que creen que controlan su destino, se denominan internos (mayor motivación, son satisfechos, se desenvuelven bien en las tareas complicadas), los externos  consideran que su vida está controlada por fuerzas externas (son insatisfechos, aumento de ausentismo, apartados).
Maquiavelismo: Grado al que un individuo es pragmático, mantiene una distancia emocional y piensa que el fin justifica los medios. Los más maquiavélicos manipulan más, ganan más, se dejan persuadir menos y convencen más a los otros, que quienes no lo son.
Autoestima: Medida en que el individuo se gusta o se desagrada. La autoestima se relaciona directamente con las esperanzas de éxito. Quienes tienen más autoestima creen que poseen la capacidad que requieren para triunfar en su empleo.  Los individuos que poseen bajas autoestima son más susceptibles a las influencias externas donde se inclinan a buscar la aprobación de los otros, corresponder a las ideas y conductas de aquellos que respetan y se preocupan por complacer a los demás.
Supervisión Personal: Rasgo de personalidad que mide la capacidad de un individuo de ajustar su conducta a los factores externos situacionales. Este tipo de individuos muestra una gran adaptabilidad para ajustar su proceder a los factores que conlleva la situación.
Propensión a correr riesgos: La gente varía en su disposición a correr riesgos. Prospera en situaciones que a los demás les parecerían peligrosas y tensas.
Personalidad de tipo A: Personalidad del que está entregado intensamente a una lucha crónica e inacabable por conseguir más y más en cada vez menos tiempo y, si es necesario, en contra de la oposición de cosas y personas. El contraste es el sujeto de personalidad de tipo B, que es exactamente lo opuesto. Los individuos con esta personalidad “nunca son arrastrados por el deseo de obtener un número interminablemente creciente de cosas o de intervenir en una serie mayor y mayor de sucesos en plazos cada vez más breves”
Los de personalidad de tipo A:
1. Siempre se mueven, caminan y comen rápidamente.
2. Se impacientan con el ritmo al que se suceden los hechos.
3. Se esfuerzan por pensar o hacer dos cosas a la vez.
4. No saben manejar su tiempo libre.
5. Se obsesionan con las cifras. Miden su éxito por cuánto obtienen de todo lo que consiguen.
Los de personalidad de tipo B:
1. Nunca tienen una sensación de urgencia acompañada de impaciencia.
2. No necesitan desplegar ni hablar de sus logros, salvo si así lo exige la situación.
3. Juegan para divertirse y no para exhibir su superioridad a toda costa.
4. Pueden relajarse sin sentirse culpables.

PERSONALIDAD Y CULTURA NACIONAL: Existe una gran variedad de culturas diversificadas: China, Israel, Alemania, Japón, España, Nigeria, Noruega, Pakistán o Estados Unidos. La cultura de un país ejerce una influencia en las características de personalidad dominantes entre la población. Las diferencias afloran en cuanto al acento que se pone en las dimensiones. Por ejemplo, los chinos recurren más a menudo a la categoría de escrupulosidad y menos a la de conformidad que los estadounidenses. No hay tipos comunes de personalidad para determinados países. En algunas culturas, como las de Norteamérica, las personas creen que dominan el medio, pero en otras sociedades, como en los países de Oriente Medio, se cree que la vida sigue un curso predestinado.


LA CONCORDANCIA DE LA PERSONALIDAD:

Teoría de la correspondencia entre personalidad y puesto (John Holland): Identifica seis tipos de personalidad y propone que la correspondencia entre el tipo de personalidad y el ambiente ocupacional determina la satisfacción y la rotación. La teoría se basa en la noción de la concordancia entre las características de personalidad de un individuo y su entorno laboral, donde se presenta seis tipos de personalidad y postula que la satisfacción y la propensión a renunciar dependen del grado en el que la personalidad de los individuos se adapte a su entorno laboral. En la figura 2 se describen estos seis tipos y sus características de personalidad, y se dan  ejemplos de ocupaciones congruentes.

Figura 2. Tipología de Holland de la personalidad y ocupaciones congruentes


Existe un diagrama hexagonal que se muestra en la figura 3 en el que se aprecia que cuanto más cerca se encuentren dos campos u orientaciones en el hexágono, más compatibles son. Las categorías contiguas son bastante similares, en tanto que las opuestas en diagonal son muy desemejantes. ¿Cuál es el significado de todo lo anterior? La teoría afirma que la satisfacción es mayor y la rotación menor si la personalidad y la ocupación concuerdan. Los individuos sociales deben ocupar puestos sociales, los convencionales deben estar en puestos convencionales, etc. Una persona realista en un puesto realista se halla en una situación más congruente que si estuviera en un puesto de investigación. La correspondencia entre persona y organización se basa en que los empleados renuncian a puestos que no son compatibles con su personalidad
Figura 3. Relaciones entre tipos ocupacionales de personalidad 



EMOCIONES (COMPORTAMIENTO ORGANIZACIONAL)
Las emociones son un factor crucial en el comportamiento de los empleados. No hay duda de que algunas emociones, en particular si se manifiestan en el momento inoportuno, reducen el desempeño de los empleados.

¿QUÉ SON LAS EMOCIONES? Para poder entender el significado de emociones hay que entender 3 términos que son: afectos, emociones y estados de ánimo. Los afectos son, en términos generales, una gama extensa de sentimientos que experimenta la gente. Es un concepto genérico que abarca tanto emociones como estados de ánimo. Las emociones son sentimientos intensos que se dirigen a algo o alguien. Por último, los estados de ánimo son sentimientos menos intensos que las emociones y que carecen de estímulos contextuales. Las emociones no son un rasgo, sino una reacción a un objeto y son específicas de éste. Uno muestra sus emociones cuando se siente feliz por algo, enojado con alguien, temeroso de algo. Los estados de ánimo, en cambio, no se dirigen a un objeto.
Las emociones se convierten en estados de ánimo cuando dejan de centrarse en el objeto del contexto. Sin embargo hay agregar otro termino  (trabajo emocional) importante dentro del estudio del comportamiento organizacional. Todos los empleados realizan un trabajo físico y mental cuando aplican en su puesto su cuerpo y sus facultades intelectuales, respectivamente. Pero la mayoría de las tareas también requieren trabajo emocional, que ocurre cuando un empleado expresa emociones adecuadas para la organización durante el trato entre personas. El conocimiento de las emociones ha ganado relevancia en el campo del comportamiento organizacional por la creciente importancia del trabajo emocional como componente esencial del buen desempeño laboral.



EMOCIONES SENTIDAS Y MANIFIESTAS

Las emociones sentidas son las emociones reales del individuo. En cambio, las emociones manifiestas son aquellas que se requieren en la organización y que se consideran apropiadas en el puesto. No son innatas, sino aprendidas. Los gerentes eficaces han aprendido a mostrarse serios cuando dan a un empleado una evaluación negativa de su desempeño y a ocultar su enojo cuando han sido ignorados para un ascenso. Las emociones sentidas y exhibidas suelen ser diferentes. De hecho, muchas personas tienen problemas para trabajar con otras porque asumen inocentemente que las emociones que ven en los demás son lo que sienten en realidad. Esto es cierto sobre todo en las organizaciones, donde las exigencias de las funciones y las situaciones piden a la gente que exhiba conductas que enmascaren sus verdaderos sentimientos. Los empleados que no son capaces de proyectar un comportamiento amistoso y servicial en esas situaciones alejarán a los clientes y no es probable que hagan un buen trabajo.

DIMENSIONES DE LAS EMOCIONES
Dentro de las dimensiones de las emociones se encuentra: Variedad, intensidad, la frecuencia y duración.
Variedad: ¿Cuántas emociones hay? ¿Cómo varían?. Existen una variedad de emociones tales como: ira, desdén, entusiasmo, envidia, miedo, frustración, felicidad, odio, esperanza, celos, alegría, amor, orgullo, sorpresa, tristeza.
Las emociones positivas: Expresan una evaluación o un sentimiento favorable (alegría y esperanza).
Las emociones negativas: Manifiesta lo contrario de las positivas tales como: ira u odio.
Un factor que determina en buena medida qué se incluye en este grupo básico es la manera en que se identificaron las emociones. Los investigadores buscan expresiones faciales reconocibles universalmente y las convierten en categorías.

Figura 4. Las expresiones faciales comunican emociones

En la figura  anterior se aprecia que las seis emociones pueden concebirse en un continuo de emociones (felicidad, sorpresa, miedo, tristeza, enojo, disgusto)
Cuanto más cerca están dos emociones en este continuo, más las confunden los demás. Por ejemplo, la felicidad y la sorpresa suelen confundirse, lo que rara vez ocurre con la felicidad y el disgusto.
Intensidad: Respuestas a estímulos emocionales. Es variable la capacidad de expresar la intensidad de los sentimientos. Hay personas que casi nunca manifiestan lo que sienten, nunca se enojan o nunca muestran ira. En cambio existen otras personas que si se sienten felices están en éxtasis; y cuando están tristes se hunden en la depresión. Los puestos de trabajo exigen una labor emocional de distinta intensidad. Por ejemplo, se espera que los controladores de tráfico aéreo y los jueces sean calmados y controlados, incluso en situaciones de tensión. Por el contrario, la eficacia de los predicadores, locutores de encuentros deportivos y abogados depende de su capacidad de modificar la intensidad emocional de acuerdo con sus necesidades.

Frecuencia y duración ¿Con qué frecuencia debe exhibirse una emoción?  ¿Durante cuánto tiempo? La labor emocional que debe ser frecuente o prolongada es más exigente y requiere más esfuerzo de parte de los empleados. Así, el que puedan satisfacer las demandas emocionales de un puesto depende no nada más de qué emociones deben exhibir y con qué intensidad, sino también de la frecuencia y la duración del empeño.

¿ES POSIBLE CARECER DE EMOCIONES?
Algunas personas dan una apariencia de estar tranquilas o apáticas en situaciones que para los demás tienen claramente una carga emocional. ¿Es que carecen de sentimientos? ¿Es posible no tener emociones? Algunos tienen grandes dificultades para expresar sus emociones y comprender las de los demás. Los psicólogos lo llaman alexitimia (“falta de emoción”). Las personas que sufren de alexitimia rara vez lloran y a los demás les parecen templadas y frías. Se sienten incómodas con sus propios sentimientos y no son capaces de distinguir sus emociones. Además, son del todo incapaces de entender lo que sienten los demás.









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